Top

10 + 2 propuestas para dinamizar y mejorar el mercado laboral

Llevamos casi 20 años escuchando a diferentes economistas que nos presagian crisis constantemente o que seguimos en ellas, y casi nunca nos dan recetas para evitarlas o sugerencias para el futuro.

¿Qué está pasando? Simplemente, estamos en una etapa diferente en la forma de hacer las cosas, es un nuevo modelo y paradigma. El capitalismo ha de evolucionar hacia un sistema más justo y equitativo; el sistema actual ha prescrito, hay que buscar fórmulas empresariales más democráticas, compartir riesgos y éxitos, implicar por igual en los proyectos a empresa y empleado, desarrollar actitudes colaborativas. Al mismo tiempo, hay que abandonar el modelo que “papá” estado lo paga todo.

En paralelo, y como consecuencia, el mundo de la contratación e incorporación de personas a las empresas, así como su salida de éstas, y la dinamización del mercado laboral en general, requiere actuaciones disruptivas pero necesarias.

A continuación, relatamos 10 recetas que nos deberían ayudar a evolucionar en algunas cosas y dinamizarían el mercado laboral:

  1. Volvamos a fabricar aquí (“volvamos China a casa”): volvamos la Industria a nuestro país.

Tal como se está viendo, no sólo del sol, playa, paella y turismo puede vivir un país, aunque también es un sector necesario. Ni tampoco solo de la construcción, que también lo es. Hemos de volver a ser fuertes en el ámbito de la producción, la Industria y servicios y con ellos crear empleo. 

China y otros países del Sudeste Asiático se llevaron, o les entregamos, nuestra producción, se convirtieron en la fábrica del mundo, con el consiguiente impacto en las economías locales y en el medio ambiente, en aras de la globalización.

Este modelo se ha demostrado equivocado. La rotura de stocks que se produjo en muchas industrias cuando las plantas Chinas frenaron su producción, es un mero detalle cuando hemos comprobado con perplejidad cómo los países, principalmente europeos, nos peleábamos por conseguir su material sanitario, lo que provocó una subasta, con el consiguiente efecto en precios, además de la mala calidad de alguno de sus productos, tanto de test como de material de protección.

Por tanto, hemos de recuperar la producción deslocalizada, hemos de retornarla y darle valor añadido.

Para poder volver a tener la producción en casa es importante que desde la Administración se ayude y se tenga la posibilidad de facilitar espacios e impuestos alineados con la voluntad de incentivar que se fabrique aquí.

Reindustrializar el territorio, no deslocalizar más, el mundo está cogiendo una tendencia de desglobalización, pero teniendo en cuenta la nueva economía, verde, digital y sostenible.

Apartémonos de las grandes ciudades, vayamos a vivir en entornos más sanos, redistribuyamos la población, creemos empleo y hagamos fábricas/ servicios sostenibles fuera de las grandes ciudades y de sus metrópolis


2. Acabar con a la “esclavitud de la antigüedad” en los nuevos contratos. Flexibilidad y trabajo, con el sistema de bolsa compartida, como modelo de contratación y de desvinculación contractual por ambas partes. 

Proponemos limitar la tipología de contratos, que deben ser ágiles y comprensibles:

  • indefinido (con la bolsa compartida)
  • trabajos por obra y servicio (proyectos; con limitación de tiempo)
  • aprendizaje (jóvenes que empiecen)
  • seniors en su recta final laboral.

No provocar ni facilitar las jubilaciones anticipadas y que, por supuesto, sin que le cueste nada al estado.

¿En qué consiste la bolsa compartida?: tanto el empleado como la empresa ingresan cada mes en igual proporción en una bolsa X euros para acumular fondos para cuando quieran o deban separarse profesionalmente (hay que regularlo). Esto les permitirá a ambas partes deshacer el acuerdo de colaboración unilateralmente y disponer de la bolsa acumulada, independientemente de quién tome la decisión: se trata de una cultura igualitaria. Desaparece el concepto de liquidación por antigüedad.  El efecto bolsa da flexibilidad y libertad a ambas partes. El empleado no está sujeto a la presión de permanecer en la empresa para poder cobrar indemnización, ya que la tiene controlada; y el empresario puede prescindir del trabajador cuando su rol ya no es necesario, y no tener que preocuparse de cuánto le cuesta despedir y si tiene los fondos para ello.

El rol del sindicato debe ser otro al actual. Las empresas y los managers deben cambiar también su forma de gestionar a la gente.


3. Mejora de los servicios de ocupación (SOC / SEPE).

Reducción del tiempo de prestación desempleo y mejor Orientación Profesional: prestación de entre 6 y 12 meses como máximo y desde el primer día preparando y formando a la persona que esté en el paro para nuevos puestos que van a ir siendo necesarios en el mundo laboral actual y futuro.

Es un paro proactivo y totalmente focalizado a dar salida profesional a una persona que no tiene trabajo.


4. Cambio del modelo de contratación de la Administración Pública.

No más contratación de funcionarios con contrato de por vida. Adecuar la contratación de estos profesionales a las necesidades reales, hay que reestructurar claramente la Administración Pública. Sí a contratar personas para trabajos en la Administración Pública, pero con los contratos privados. Hay que respetar los acuerdos de antes, pero desde HOY ningún trabajo más de por vida. Contratar a un trabajador eficiente y motivado, que si un día se desmotiva o quiere crecer pueda salir de la Administración como de cualquier otro puesto de trabajo en cualquier empresa.


5. Fomentar la movilidad profesional.

Máximo 6/8 años en un puesto de trabajo. Que la gente sea feliz en el trabajo (oportunidad de cada x años cambiar de actividad o rol, en la misma empresa o fuera de ella). Los puestos, los cargos, las presidencias (políticas o no) no más de un máximo de ocho años (los dos últimos ya estamos preparándolo para otras áreas y responsabilidades futuras).

Formación continua. No vale aquello de hacer toda la vida lo mismo, es desmotivador y deja de aportar valor, y no ayuda al desarrollo intelectual, emocional y de autoestima de las personas. Llevar 20 años en la misma empresa, en el mismo cargo, no acumula 20 años de experiencia, sino tan sólo 1 año de experiencia repetido 20 veces.


6. Nuevas formas de trabajar: el teletrabajo nos está enseñando que hay otras formas y estilos diferentes e interesantes para trabajar. Ir a la oficina es necesario, pero no hace falta cada día; se podrían organizar turnos. Esto supondría menor movilidad/ tráfico y por tanto menor contaminación y mejor conciliación personal. Hay trabajos presenciales que son imposibles de modificar.

El hecho de conciliar mejor con tu vida personal tendría un efecto positivo en la economía, dinamizándola y generando empleos.


7. Defender la permanencia de las empresas locales, prohibiendo la venta de empresas a competidoras extranjeras, sino es con unas condiciones especiales priorizando y potenciando las empresas catalanas y españolas.

No debemos estar en manos de inversores extranjeros. Orgullo de lo nuestro, y control, (les suena el caso Nissan), del destino de los empleos.

Como argumentaba el Conseller d’Economia de la Generalitat, Sr. Pere Aragonés, la financiación que aporte la Generalitat y otras instituciones públicas se estructure en forma de capital, y no de subvenciones que no permiten influir en las decisiones.

Seamos franceses.


8. Aportaciones del Talent Senior

Tenemos que intentar que no se pierda el capital intelectual que nos aporta la gente que se jubila. Hacer un “testamento conceptual”, no puede ser que se jubile un trabajador y no deje testamento de conocimientos, no se puede perder todo lo que ha aprendido (fuga de capital intelectual). En la última etapa de vida laboral hay que dejar un legado y un traspaso de conocimientos generacional (idealmente documentado).


9. Derogar la Renta Mínima Vital.

Aunque es la ley más reciente aprobada por el Gobierno, es una decisión que no incentiva a buscar trabajo, sino que fomenta la economía sumergida y cronifica la pobreza. En esta situación les estamos dando los peces, no les estamos enseñando a pescar.

Estamos muy a favor de invertir esos recursos en formar a los parados para que puedan conseguir empleo, pero no subvencionar su falta de trabajo. Así sí les damos las cañas para que puedan pescar sus peces.


10. Subir el Salario Mínimo Interprofesional

Una subida del salario de los trabajadores incentiva a éstos a incorporarse al mercado laboral, que en los últimos años se estaba secando, y les motiva a trabajar de forma más eficiente, lo que deriva en mayor productividad en las empresas.

Aunque existe la corriente de economistas que sugieren lo contrario, se ha demostrado que la subida del SMI experimentada los últimos años (2019 y 2020) no han tenido un efecto negativo en la creación de empleo.

Otros consejos en favor de una economía más social y democrática

1. Reducir el número de políticos y burocracia. En estos momentos pagamos impuestos para mantener Ayuntamientos, Comarcas, Diputación, Autonomía, Senado, Parlamento, Nación Española, Comunidad Europea. Estos son muchos sueldos, muchos niveles y suena a mucha burocracia, mucha gente que vive de esto y poco que aportar. Hay un exceso de políticos y de asesores. La propuesta pasa por suprimir alrededor del 50% de cargos y políticos. La digitalización está demostrando que en parlamento sobra mucha gente, hay que bajar gastos innecesarios como sea y aportarlos a Sanidad, Educación y otras áreas que más lo precisan.

2. Exigencia de un perfil para ocupar cargos públicos: cualquier político que nos represente al nivel que sea debe reunir unos requisitos mínimos de formación y capacitación. Estudios, experiencia en empresa privada y/o pública, idiomas y competencias personales. El carné de partido sólo no vale para ocupar cargos. Hay que cribar para asegurarnos que quien llega a estos cargos para servir, no para servirse. No podemos estar en manos de mediocres

Juan Carlos Riba y Lluís Jiménez, socios de Agrupa Global Talent

Junio 2020